La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, caracterizada por picor intenso, piel seca, inflamación y exudado. El tratamiento de la dermatitis atópica va dirigido a tratar los síntomas. Para eliminar el prurito se utilizan los antihistamínicos. Los corticosteroides tópicos se consideran un tratamiento muy eficaz, pero tienen alta incidencia de efectos adversos; mientras que los inhibidores de calcineurinas son una alternativa eficaz, aunque tienen riesgos que están por definir. Por otro lado, disponemos de emolientes como tratamiento coadyuvante y preventivo del cuidado de la piel.

Estudios recientes han comprobado la eficacia y seguridad de los probióticos en la dermatitis atópica. Estos actúan sobre la microbiota intestinal reduciendo su alteración (disbiosis).

Por todo ello, nos encontramos con una posible actualización del tratamiento para la dermatitis atópica. Se trata de un complemento alimenticio que actuaría como coadyuvante mejorando la respuesta a la enfermedad.

Figura: Porcentaje de disminución del índice SCORAD en el grupo probiótico y el grupo placebo durante las 12 semanas de tratamiento.

Fuente: Farmacéuticos Comunitarios