¿Sabías que...

Cómo evitar infecciones de orina en verano

Durante el verano recuperamos los paseos por la playa, los largos en la piscina, los ratos de terraza con amigos y mucho más, pero a cambio estamos más expuestos, y sobre todo más expuestas, a las infecciones urinarias.

Los casos de infecciones urinarias se dan con mayor probabilidad en verano porque los baños en playa o piscina tienen algunas complicaciones extra. Por ejemplo, llevar el bañador mojado durante cierto tiempo crea el clima de humedad idóneo para que microorganismos potencialmente patógenos alteren el equilibrio y defensas de nuestro organismo.

Otra complicación añadida es la falta de regularidad en el baño al estar más tiempo fuera de casa puesto que, con ello, retrasamos la expulsión natural de los microorganismos dañinos con la orina.

Así es cómo los microorganismos encargados de la defensa en la zona vaginal quedan expuestos a mayores peligros y el resultado son las infecciones de orina. Se da con mayor frecuencia en mujeres puesto que los microorganismos de la zona perianal están más próximos anatómicamente que en el caso de los hombres.

Cómo saber si se trata de una cistitis

Por lo general, la forma en la que se manifiesta una cistitis, infección urinaria que afecta a la vejiga, es a través de la sensación de escozor al orinar, la pesadez en el vientre, las ganas de orinar frecuentes incluso tras vaciar la vejiga o las pequeñas cantidades de orina cada vez que vas al baño.

En concreto, la bacteria principal causante de la cistitis se llama Escherichia coli, pero también existen otras bacterias en el organismo capaces de producir esta infección. En el caso de E.coli, se produce cuando dicha bacteria sube por la uretra, alcanza la vejiga y se adhiere a sus paredes. Desde ahí consigue reproducirse y causar los síntomas antes comentados.

Para determinar correctamente la causa de tus síntomas o dolores, lo más adecuado es que acudas a un especialista sanitario que ofrezca el diagnóstico correcto. A partir de ahí, dicho especialista te hará las recomendaciones pertinentes además de recetar el tratamiento adecuado con antibióticos.

En algunos casos los episodios de cistitis se convierten en infecciones recurrentes y es todavía más necesario atender a las prevenciones siguientes.

Cómo prevenir las infecciones urinarias

Antes de que debas lamentar y sufrir las consecuencias de las infecciones urinarias, puedes aprovechar los consejos que te ofrecemos a continuación para evitar su aparición.

01.

Realiza una higiene adecuada

La mejor forma de prevenir la aparición de infecciones es realizar una buena higiene. En concreto, la higiene vaginal es esencial y se realiza con productos específicos para su fisiología y no genéricos.

Los geles íntimos cuentan con un nivel de pH adecuado a la zona vaginal que no alteran su flora de forma negativa. No obstante, no se puede abusar de estos productos, dado que una limpieza constante de tu zona íntima también altera el equilibrio de su flora.

Por otra parte, además del uso de productos específicos, es importante limpiarse siempre de delante hacia atrás para que las bacterias de la zona perianal no lleguen a la vagina.

02.

Mantén una buena alimentación

Sabemos que es verano y no podemos pedir imposibles, pero más allá de las comidas copiosas y algunas copas de vino, sí es importante mantener una alimentación saludable rica en fibra que evite el estreñimiento.

El estreñimiento facilita la proliferación de bacterias en la zona anal que pueden provocar infecciones si entran en contacto con la uretra o vagina. Por tanto, la buena alimentación es clave, así como evitar el exceso de café, tabaco o alcohol.

Además de ello, por muchas razones diferentes, el consumo habitual de agua es esencial. El cuerpo necesita hidratación y producción de orina para expulsar los patógenos nocivos. ¡Bebe agua y orina con regularidad!

03.

Fortalece tu flora con probióticos

La defensa del organismo está relacionada con el buen equilibrio de la flora intestinal. Bacterias de todo tipo conviven de forma que el sistema digestivo y el sistema inmune actúan de la forma adecuada frente a la defensa de nuevas bacterias patógenas.

En ello son esenciales los probióticos que mantienen la estabilización de la microbiota, lo que contribuye a disminuir la capacidad de desarrollarse de E. coli. Concretamente, existen algunas cepas probióticas que contribuyen en mayor grado al correcto mantenimiento de la flora vaginal. Es el caso de las cepas Lactobacillus plantarum.

Nuestro producto Bioithas Mucosa contiene Lactobacillus plantarum y Bifidobacterium longum para cuidar, precisamente, el estado salud de los tejidos mucosos de nuestro organismo.

A través de este complemento alimenticio potenciamos la acción frente a bacterias “malas”, evitando de antemano su acción, pero también es útil cuando se ha presentado ya la infección y se nos ha recetado tomar antibióticos, pudiendo combinarlos con los probióticos.

Puedes conocer más sobre los probióticos en nuestro artículo “Para qué sirven los probióticos”.

04.

Adecua la ropa interior. ¡Ojo con el bañador mojado!

La ropa interior más adecuada para evitar la humedad y el crecimiento bacteriano son las prendas transpirables, de algodón y poco ajustadas.

Además, evita llevar el bañador o bikini mojado durante horas. Es una de las grandes claves del incremento de este tipo de problemas en verano.

Junto a ello, trata de sentarte siempre sobre una toalla y no directamente en la arena o hamaca compartida.

05.

Precaución en tus relaciones sexuales

La higiene íntima es esencial como ya hemos dicho, pero dicha higiene se extiende a tus relaciones sexuales donde los microorganismos pueden ser arrastrados hasta el interior de la uretra o vagina y provocar las infecciones.

Tras la actividad sexual, es importante orinar para potenciar la eliminación de bacterias nocivas.

Con todos los consejos anteriores esperamos que vuestro verano sea estupendo y evitéis las infecciones urinarias. Recordad que los probióticos pueden ser nuestros grandes aliados para prevenir malos ratos en verano.

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